La belleza natural de las montañas, su impresionante naturaleza y su agradable tranquilidad entusiasman tanto a los humanos como a sus amigos de cuatro patas. Quien desee fortalecer a su fiel compañero de la mejor manera para realizar una excursión por valles y cumbres puede elegir la excelente receta del menú alpino sin cereales que, como complemento especial, contiene flores y las más finas hierbas de la montaña.
La base de suculento buey viene acompañada de patatas y verduras frescas, además de albaricoques y frambuesas que juntos forman un menú colorido de alta calidad. El aceite de colza de alto valor y la harina de coco como superalimento, además de las semillas de lino y la concha de ostras aportan los ácidos grasos y nutrientes esenciales. El fragante tomillo y la aromática salvia, junto con una combinación de milenrama, caléndula y manzanilla no solo traen el aroma de las montañas al hogar, sino que le aportan metabolitos de las plantas, nutrientes naturales y fibras al bol del perro.
Este producto es un alimento complementario destinado únicamente a la alimentación temporal (aproximadamente 1 o 2 veces por semana en lugar de un alimento completo). A largo plazo, debe utilizarse un alimento completo. Este es un término definido legalmente que solo puede aplicarse a los alimentos que contienen todos los nutrientes necesarios en cantidades adecuadas, de modo que el animal pueda, en principio, consumir esta dieta durante toda su vida sin desarrollar deficiencias ni excesos nutricionales.
Separación de la grasa en productos de vacuno y caza
En la carne de vacuno y de caza puede producirse de forma natural una separación visible de la grasa. Esta separación no se debe a que se añada grasa de manera intencionada, sino a que la grasa presente de forma natural en la carne se separa con mayor intensidad durante la cocción que en otros tipos de carne. En los productos de caza, la época del año también es importante, ya que los animales acumulan diferentes cantidades de grasa corporal según la temporada. Por ello, el contenido de grasa de la carne puede variar ligeramente en función del periodo de caza. En algunas épocas, la carne es más magra, mientras que en otras puede contener algo más de grasa, lo que constituye una variación completamente natural que refleja la alta calidad y naturalidad de nuestros productos.
Composición
buey 42% (corazón de buey 28%, pulmón de buey 9%, hígado de buey 5%), caldo 29%, patata 7%, manzana 5%, pepino 4%, remolacha 4%*, tomate 2%, albaricoque 2%, frambuesa, chirivía, aceite de colza, semilla de lino*, harina de coco*, arcilla mineral*, milenrama 0,1%*, salvia 0,1%*, caléndula 0,1%*, tomillo 0,1%*, manzanilla 0,1%*, concha de ostra* *seco
Componentes analíticos
Proteína: 8,5 % Contenido graso: 5,4 % Fibra bruta: 1,0 % Ceniza bruta: 0,9 % Humedad: 81,2 %
3,6